Artesanía de productos del pan de especias

Artesanía de productos del pan de especias

El corazón llamado “licitar” es quizás el recuerdo más bonito que pueda llevar del norte de Croacia. ¿Puede imaginar que está hecho solamente de agua, harina y azúcar? Aunque es comestible, este recuerdo principalmente hará feliz a quien lo reciba como regalo, igual que cualquier espacio en el que esté expuesto irradiará calidez y alegría, especialmente en la época navideña, cuando decoran con ellos el árbol de Navidad. El corazón no es solo forma de un molde, elegida casualmente, que se usa para hacer “licitar”, porque estos productos tradicionales están hechos con mucho cariño, y la receta, como todas las tradiciones, se guarda cuidadosamente y se transmite en su forma original a lo largo de los siglos.

 

La artesanía de la fabricación del pan de especias nació en la Edad Media, principalmente en los monasterios, gracias a aplicados monjes de toda Europa, que de la miel y de la cera producían velas votivas, pan de jengibre e incluso algunas bebidas. Con la transferencia de este arte a Croacia, las cosas cambian y la producción de estos artefactos pasa a las manos de los laicos, convirtiéndose en artesanía. En la región del norte de Croacia, especialmente en Zagreb, Karlovac, Varaždin, Samobor, Koprivnica y Marija Bistrica, nace una maravillosa tradición que perdura hasta hoy. Mayoritariamente hombres, los fabricantes de “licitar” eran artesanos respetados, y cada uno de ellos tenía sus propias características estilísticas, expresadas por la mezcla especial de azúcar que adornaba el exterior de los productos de “licitar”.

 

Los colores naturales de blanco, amarillo y verde en los que se sumergían los “licitar” se obtenían gracias a las recetas secretas, y el color rojo vivo se convirtió en el exclusivo de los productos de “licitar” de esta región. Creados por un trabajo dedicado y una larga tradición, los “licitar” se han convertido en un símbolo colorido y reconocible de Croacia, y por su singularidad, en un recuerdo autóctono. El colorido mundo de los “licitares” que se elaboran también en forma de coronas, herraduras, setas, pájaros o caballos, está adornado con espejos y mensajes de amor, en los que se manifiesta toda la creatividad de los artesanos.  Uno de los regalos más hermosos para un ser querido, al mismo tiempo el acto de lealtad, es ciertamente el corazón de “licitar”, así que no espere una ocasión especial para dárselo a alguien, todos los días puede desear lo mejor a sus seres más queridos o a aquellos que están a punto de serlo.